Con seguridad en más de una ocasión habrás escuchado que usar una sauna de vapor puede ayudarte a perder unos kilos de más. Sin duda alguna, la sauna de vapor y, en general, pertenece a la cultura milenaria y se ha usado desde hace muchos años con el objetivo de limpiar la piel, depurar el organismo y para quemar grasa.
Si tienes dudas en relación a las posibilidades de perder peso usando un baño de vapor, no te preocupes. En el siguiente artículo, te contamos todo lo que necesitas saber en relación al tema.
Si bien es cierto que en una sesión de sauna de vapor es posible sudar en grandes cantidades, esto no es sinónimo de que estés quemando grasa. En primer lugar, es importante tener claro que cuando sudas no estás desechando calorías. Con la sudoración lo único que pierdes es líquido.
Cuando culminas tu sesión de sauna y te pesas en una báscula, ciertamente notas que tu peso es menor. No obstante, una vez que recuperes el líquido perdido, recuperarás tu peso habitual.
La función primordial de un baño o sauna de vapor no es otra que incrementar el proceso de depuración del organismo, por medio de un procedimiento que se basa en el aumento de la temperatura corporal. Dicho proceso permite que el metabolismo cause una mayor sudoración lo cual genera la dilatación en vasos sanguíneos.
Además de todo esto, durante una sesión de sauna de vapor, los latidos del corazón se aceleran con la finalidad de regular la presión del cuerpo y mantenerla en valores normales.
Según algunas investigaciones, usar una sauna de vapor frecuentemente es bastante útil para mejorar considerablemente el desempeño del sistema cardiovascular. Por otra parte, favorece al consumo de calorías y a la musculatura permitiendo eliminar hasta 300 calorías en una hora por medio del sudor.
Sin embargo, esta pérdida de peso se recupera luego de la ingesta de líquidos. En otras palabras, una sesión de baño de vapor debe verse únicamente como una terapia que ayuda a la relajación, eliminación de toxinas y otros beneficios para la salud.
Para poder eliminar grasa es indispensable mantener una dieta saludable y dedicar el tiempo suficiente a la realización de actividad física. La sauna es una creación antigua que trae consigo muchas ventajas para la salud como elasticidad de los músculos y el aumento de las defensas del sistema inmune.
¿Cuántas calorías puedo quemar en una sesión de sauna de vapor?
Como bien mencionamos antes, las calorías que se pierden en una sesión de sauna de vapor se recuperan una vez que se ingiere algún tipo de líquido. La cantidad de calorías que se pueden perder por sesión, depende del lapso de tiempo.
Por ejemplo, en el caso de una persona cuyo peso oscila alrededor de los 70 kilogramos puede perder la siguiente cantidad de calorías según su tiempo en la sauna:
- 5 minutos 18 Calorías.
- 10 minutos 37 Calorías.
- 15 minutos 55 Calorías.
- 30 minutos 110 Calorías.
- 1 hora 220 Calorías.
Es importante tener presente que los expertos no recomiendan prolongar una sesión de sauna de vapor más allá de 20 minutos. De igual forma, si deseas realizar sesiones prolongadas, lo ideal es tomar descansos para hidratarte y evitar cualquier tipo de accidente.
Aunque el usar una sauna de vapor no permite perder peso, sí tiene otra gran cantidad de beneficios que deben destacarse. Algunos de los más importantes son:
Reduce el Nivel de Estrés
Uno de los beneficios más importantes que trae consigo una sesión de sauna de vapor, es la posibilidad de reducir el nivel de estrés. Este importante efecto es de gran importancia pues favorece la posibilidad de aminorar posibles daños cardiovasculares.
Reduce Dolor muscular
Otra ventaja relevante es la reducción de los dolores en los músculos o la desaparición de cualquier dolencia en ellos. En casos de padecimientos como artritis, es perfecta para el alivio del dolor de articulaciones. Esto ocurre porque al estar en una sauna el ritmo cardiaco es mayor y los vasos sanguíneos se agrandan para que la circulación sea mucho mejor.
Mejora la respiración
Además, la sauna de vapor permite tener mejor respiración. Por otro lado, es posible disfrutar de efectos relajantes y también se mejora la apariencia de la piel.
¿Es lo mismo una sauna tradicional que una de vapor?
Las saunas tradicionales o secas proporcionan calor seco. En cambio, las saunas de vapor producen calor húmedo. Ambas modalidades tienen la cualidad de poder abrir los poros, favorecer la relajación muscular y permitir que se libere el estrés acumulado de la tensión diaria.
La sauna de calor seco es mucho más caliente que una de vapor. Sin embargo, es poco probable que puedas notar la diferencia entre una y otra a causa de las distintas humedades. Una sauna tradicional tiene regulación de temperatura fija entre los 70 ºC y 90 º C y un nivel de humedad del 5% hasta el 30%.
Las saunas de vapor pueden lograr una temperatura máxima que se ubica entre los 40 ºC hasta 50 ºC, pero el nivel de humedad es de casi 100%. Esto último, es lo que impide que el sudor se evapore y te hace sentir mucho más caliente.
¿Qué es mejor la sauna seca o de vapor?
La sauna tradicional y de vapor comparten algunas ventajas asociadas con mejoras de la salud.
Una sauna de vapor te ayuda a respirar mejor. El aire húmedo y caliente permite desbloquear los conductos nasales obstruidos y la garganta. Por ello, es perfecta en los casos en que necesitas aliviar afecciones respiratorias como alergias, sinusitis y cualquier tipo de resfriado común.
Ambos tipos de baños son bastante parecidos y su elección queda a criterio de cada persona. No obstante, hay consideraciones puntuales que se deben tener en cuenta como: evitar su uso en embarazadas, personas hipertensas, adultos mayores y quienes padezcan de diabetes.
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